Dos de las principales entidades bancarias de Europa han anunciado una fusión que dará lugar a uno de los bancos más grandes del continente. Esta consolidación busca fortalecer la competitividad en un mercado financiero cada vez más desafiante, optimizando recursos y ampliando la cartera de servicios ofrecidos a los clientes. La nueva entidad tendrá un impacto significativo en el mercado de capitales, influyendo en las estrategias de inversión y el panorama económico regional.